Teodoro Jiménez llevaba 25 años parado frente a un carrito de tacos en National City, California, soñando con algo más grande.

Un día llegó Jesús Morales, un joven creador de contenido conocido en TikTok como @juixxe, y le compró todos los tacos que vendió en una hora. Antes de irse, dejó 1.000 dólares de propina. Grabó todo. El video superó el millón de reproducciones y algo se movió en miles de personas que nunca habían probado un taco de Teodoro.

Morales abrió una recaudación en GoFundMe que terminó juntando cerca de 48.000 dólares. Con ese dinero y el impulso de la fama repentina, Teodoro compró su propio food truck, el mismo que hoy sirve tacos de tripa, carne asada, cabeza y su especialidad, el taco borracho, junto a sus hijos Maday y Josh. “Gracias por bendecirme. Me siento muy bendecido, y también quiero bendecirlos a ustedes”, dijo apenas pudo hablar del tema sin quebrarse.
