Miguel Ángel Santos camina las calles de Villa Constitución en Argentina desde hace años con su mercancía.
Muchos vecinos lo conocen de memoria. Miel, maní y otros productos están siempre en su puesto. Vende siempre a pie o ofreciendo puerta a puerta.
Un día, los mensajes le empezaron a llegar a Ema Monzón, creador de contenido solidario de Argentina. Los mensajes veían de parte de los vecinos de Santos que le pedían una sola cosa, que conociera la historia de Miguel Ángel y su puesto.


Monzón viajó hasta Villa Constitución, en la provincia de Santa Fe, y se encontró con él. Le compró toda la mercadería por 2 millones de pesos argentinos, unos 1.300 dólares, mucho más de lo que originalmente costaba, solo con el fin de que pudiera descansar por el día. Se lo merecía.
Al despedirse, Monzón también agradeció el cariño de los vecinos: “Valió la pena viajar hasta Villa Constitución, no solamente porque ayudamos a Miguel, que es un buen hombre, sino porque nos recibió muy bien la gente de ahí”.
Esta vez, la solidaridad no llegó por casualidad: fueron los propios vecinos quienes hicieron que la ayuda encontrara su camino. ❤️


