20 costillas. Ese es el número que Arike Snow, influencer nigeriana conocida en redes por su cintura extremadamente reducida, dice haberse extraído del cuerpo — y después vendió cada una a 600 dólares, acumulando unos 12,000 dólares en total. 😶

En un video que sacudió las redes, Snow explicó el proceso con una frialdad que generó más escalofrío que cualquier otro detalle: asegura que hoy le quedan apenas cuatro costillas en el cuerpo, y que dos de esas cuatro están actualmente “dobladas” o curvadas. La cifra es médicamente imposible — el cuerpo humano tiene 24 costillas y ningún cirujano serio realizaría una intervención de ese tipo — pero eso no frenó el debate. 🧐

Lo que más perturbó al público no fue el número en sí, sino la naturalidad con la que lo contó: sin drama, como si vender partes del propio esqueleto fuera una decisión financiera normal. Su silueta, visiblemente alterada por cirugías, ya era tema de conversación antes del video. Ahora, la pregunta que nadie puede sacarse de la cabeza es: ¿qué tan lejos puede llegar alguien por una figura?

