La influencer trans brasileña Juliana Oliveira, conocida como “Juju do Pix”, atravesó un proceso de reconstrucción facial tras sufrir una grave mala praxis en una clínica clandestina de Brasil.

En 2017 acudió a un procedimiento para feminizar sus rasgos y le aseguraron que usarían silicona industrial, pero años después descubrió que le habían inyectado 21 jeringas de aceite mineral y otras sustancias no autorizadas.

El resultado fue una severa deformación en su rostro que afectó su salud, autoestima y vida laboral. En 2025 comenzó una serie de cirugías reconstructivas en São Paulo con la esperanza de recuperar su apariencia y dejar atrás años de sufrimiento.

