La cosplayer chopsticks.chan revolvió las redes sociales después de que se conocieran las imágenes de un evento en Estados Unidos donde vendía “jugo de pies” a sus fanáticos, una práctica que consistía en meter sus extremidades en un contenedor con líquido y luego dárselo de beber directamente en la boca a los clientes, quienes pagaban hasta 15 dólares por vaso para vivir esta extraña experiencia.

El evento se volvió viral en cuestión de horas y generó un enorme debate sobre los límites de internet y las tendencias extremas, porque mientras algunos usuarios se mostraron indignados y calificaron la situación como asquerosa o degradante, otros defendieron el derecho de la cosplayer a ofrecer el servicio y de sus clientes a consumirlo.

Lo más sorprendente es que a pesar de la polémica, cientos de personas hicieron fila para participar y el supuesto stock se agotó en pocas horas, demostrando que hay un mercado dispuesto a pagar por experiencias que para la mayoría son difíciles de entender, un fenómeno que refleja cómo las redes sociales han transformado la forma en que se consumen contenidos y experiencias extremas.

