El estadio quedó en silencio. Argentina se quedó sin el bicampeonato después de caer ante España en tiempo extra, y el dolor todavía no se iba cuando Rodrigo De Paul agarró el teléfono.

En Instagram no midió palabras: acusó que durante todo el Mundial se “instalaron conspiraciones infundadas” contra la Albiceleste, y cerró con una frase: “dolor por la derrota, pero orgullo de ser argentino”.
No fue el único. Otamendi les recriminó en la cara a varios rivales españoles por sus declaraciones previas a la final, y Messi rompió el silencio con un mensaje propio.
Mientras tanto, De Paul, Enzo, Julián Álvarez, Rulli y Giuliano Simeone ni siquiera volvieron con el resto del plantel a Ezeiza.
