El 27 de abril de 2020, una gata conmovió a los trabajadores de un hospital en Estambul, Turquía. No tocó ninguna puerta, no tenía seguro médico y mucho menos sabía hablar, pero eso no la detuvo. La mamá gatuna cargó a su cría por el cuello y caminó directo hasta la sala de urgencias del hospital como si supiera exactamente adónde ir.

Merve Özcan, una diseñadora gráfica turca de 24 años, fue quien captó el momento y lo subió a Twitter: una gata callejera había llevado a su gatito enfermo hasta el centro médico para recibir ayuda y pudieran curarlo.
El personal del hospital, en lugar de espantarlos, les dio leche, agua y comida mientras revisaban al pequeño. La mamá no se movió de su lado ni por un segundo y ambos resultaron estar en perfecto estado, pero aun así, los trasladaron a una veterinaria para asegurarse de que recibieran la atención que merecían.


En Turquía, cuidar a los animales de la calle es casi una tradición, y estuvieron felices de ayudar a esta familia de michis, y algo quedó muy claro… la inteligencia de los animales no tiene límites y a veces dan lecciones a muchos humanos.
