
El 8 de noviembre de 2017, el Parlamento italiano levantó la mano y dijo basta. 🐘 Con una sola votación, Italia se convirtió en el país número 41 del mundo en prohibir el uso de animales en circos — y no solo los salvajes: la ley incluye a todos, desde leones hasta caballos. Detrás de esa decisión había años de campañas, investigaciones encubiertas y datos que hacían imposible mirar hacia otro lado.
Lo que encontraron los investigadores de la Universidad de Wageningen fue devastador: el 71% de los animales en circos presentaba problemas médicos documentados. Los leones pasaban el 98% del tiempo encerrados bajo techo. Los elefantes estaban encadenados, en promedio, 17 horas al día. Con esos números sobre la mesa, Italia tenía unos 100 circos activos y cerca de 2.000 animales viviendo en esas condiciones. 🦁
La presidenta de Animal Defenders International, Jan Creamer, viajó a Roma a cabildear ante el Senado y organizaciones como LAV Italy llevaron años construyendo el camino legal. El Ministro de Cultura Dario Franceschini fue quien impulsó la legislación hasta cruzar la línea. En 2022 una segunda ley ratificó la prohibición, y desde entonces ningún circo puede adquirir nuevos animales ni criar los propios. La victoria fue larga, pero llegó. ✊
