J.K. Rowling escribió durante años sobre aceptar a quienes son diferentes. Hoy es una de las voces más fuertes en contra de las mujeres trans, y esa contradicción le salió cara.

Varios actores que crecieron actuando en su saga ya no le hablan. Uno la llamó “perdedora despreciable”. Otro publicó un gesto obsceno junto a la bandera trans. Un tercero dijo que dejó una marca oscura en la franquicia que los formó.

Nada de eso la detuvo. Rowling siguió publicando, siguió financiando el caso legal que impulsaba, y lo celebró cuando ganó. No fue un error ni un mal día: es el mismo argumento que sostiene desde hace años. 🧙♀️⚡

