Jacob Allmendinger, de 21 años, en Yorkshire, Reino Unido, pasó cinco años guardando cada libra posible. Su meta era clara: juntar el pago inicial para comprar su primera casa. Lo logró. Tenía las 10.000 libras, unos 13.000 dólares, listas en el banco. 🏡

Pero llegó el Mundial de fútbol en Norteamérica, y con él, una pregunta que le cambió los planes: ¿cuándo volvería a tener la oportunidad de vivirlo junto a su abuelo? Jacob no lo pensó dos veces. Sacó los ahorros completos y los invirtió en vuelos, hoteles y entradas para acompañar a Inglaterra por todo el torneo. ✈️⚽

Su abuelo fue el compañero de viaje. La casa, por ahora, tendrá que esperar. Jacob no se arrepiente: dice que hay experiencias que el dinero no puede comprar dos veces, y esta era una de ellas.

