Philipp L. tenía 30 años y confiaba en su equipo. En junio de 2025 viajó con sus compañeros del TuS 1912 Rockenberg a Dresde, un cierre de temporada como cualquier otro.

Días después estaba muerto por una insuficiencia multiorgánica séptica, y todos pensaron en un pescado mal cocido en el hotel.

Más de un año después la fiscalía de Hesse detuvo a Marius W., de 35 años, compañero del mismo plantel. Lo acusan de envenenarlo.
El fiscal Thomas Hauburger fue tajante con los medios alemanes: “Jamás me había encontrado con un caso similar”. La hipótesis que investigan es una venganza por una mujer que ambos futbolistas habrían disputado. Marius fue arrestado dos semanas antes de su propia boda.
