James Charles, uno de los influencers de belleza más conocidos de internet, quedó en el centro de una polémica después de publicar un video en el que atacó públicamente a una mujer que había perdido su trabajo en Spirit Airlines.
La trabajadora le había enviado un mensaje privado con un enlace a una campaña de GoFundMe, explicándole que estaba atravesando dificultades económicas después de quedarse sin empleo. Charles decidió convertir ese mensaje en contenido y respondió con un video de unos dos minutos.

En él, la llamó “lazy piece of s—” (“floja de mierda”) y “entitled” (“engreída” o “con derecho”), además de decirle que, en el tiempo que había utilizado para enviar mensajes a influencers y celebridades, podría haber solicitado otros trabajos. “Bienvenida al mundo real”, le dijo.
El video fue rápidamente criticado y Charles terminó eliminándolo. Sin embargo, inicialmente no se retractó por completo: publicó otro video en el que reconoció que había utilizado palabras demasiado duras, pero aseguró que seguía defendiendo la idea central de su mensaje. Poco después también eliminó esa publicación.

Finalmente, publicó una disculpa. Esta vez reconoció que su comportamiento había sido “grosero”, “obnoxioso”, “privilegiado” y completamente innecesario. También admitió que podría haberse limitado a ignorar el mensaje, en lugar de convertir la situación de una persona que estaba pidiendo ayuda en un video para sus seguidores.

La polémica terminó convirtiéndose en una discusión mucho más amplia sobre la forma en que las personas con grandes plataformas juzgan las dificultades económicas de desconocidos. Y en este caso, el propio Charles terminó reconociendo que había cruzado una línea.
