James Cody Bryant, de 30 años, tuvo en sus manos la información para detener una tragedia. Según la acusación federal, eligió no hacerlo.

El 6 de octubre de 2026, funcionarios del FBI y la Fiscalía anunciaron en Seattle su arresto en Bellingham, Washington. Lo acusan de conspiración para asesinar a personas en un país extranjero. Según los investigadores, mantenía contacto por Discord con Jesse Van Rootselaar, de 18 años, al menos desde agosto de 2025, seis meses antes del ataque del 10 de febrero en la escuela secundaria de Tumbler Ridge, en Columbia Británica. Según el FBI, se habían conocido años atrás por un emparejamiento aleatorio en Omegle y no hay indicios de que se vieran en persona.

Según la acusación, Bryant envió dinero y dio consejos al tirador. También habría aceptado grabar y transmitir el ataque en vivo para darle notoriedad, y se quedó despierto tras un turno nocturno de trabajo para hacerlo. Además, lo habría ayudado a arrancar un auto y llegar a la escuela cuando ya había matado a su madre y a su hermanastro. La transmisión en Twitch duró unos 20 segundos. Murieron 8 personas, entre ellas cinco niños y un asistente educativo.

El fiscal federal interino Neil Floyd lo resumió así: “En lugar de eso, alentó y ofreció ayuda a un asesino”. Bryant, según dijo, tenía la capacidad de alertar a la policía, lo habló con el tirador y decidió no hacerlo. El FBI aclaró que no sabe si el ataque habría ocurrido sin su ayuda. Todo lo anterior es parte de la acusación: aún no hay condena.

