Jane Fonda tenía 32 años cuando fue arrestada por primera vez por protestar contra la guerra de Vietnam. Más de cinco décadas después, a los 88, la actriz sigue saliendo a las calles para manifestarse y tiene algo muy claro: no piensa parar.
Su activismo la ha acompañado durante buena parte de su vida y también le ha costado varios arrestos. En 2019, cuando tenía 81 años, comenzó a participar cada viernes en las protestas climáticas de “Fire Drill Fridays” en Washington. En apenas unos meses fue detenida cinco veces y llegó a pasar una noche en prisión por participar en una de las manifestaciones.

Desde las protestas contra Vietnam hasta su lucha por el feminismo y contra el cambio climático, Fonda lleva más de 50 años poniendo el cuerpo por las causas en las que cree. Y aunque hoy tiene 88, la edad no parece haber cambiado su manera de entender el activismo: sigue encontrando razones para salir a protestar y asegura que no va a dejar de hacerlo.
