Gracelisa Akers tenía 25 años y trabajaba como bartender en The Orbit Room, en Grand Rapids, Michigan, cuando la banda de Jared Leto tocó ahí el 19 de abril de 2011. Un miembro del equipo la invitó al camerino: Leto quería conocerla.

La saludó con un choque de codos, dijo que era germofóbico. Pero según su relato, minutos después ya la tenía agarrada de la cintura, jugando con su cabello, buscando tomarle la mano. Ella lo rechazó y él se molestó. 😬

Lo que vino después fue peor: la siguió hasta su auto y la bombardeó con mensajes, incluida una selfie casi desnudo en la ducha que nadie pidió.

Su testimonio se suma esta semana al de otras cuatro mujeres que acusan a Leto de conductas de abuso de poder.

