John Goodman posó en Los Ángeles y nadie miró otra cosa.

El actor de 74 años llegó al estreno de Digger, la película de Alejandro González Iñárritu que protagoniza Tom Cruise, con traje negro, camisa a rayas y corbata gris. A su lado, su esposa, Anna Beth, de vestido largo color granate. Según se informó, en el film interpreta al presidente de los Estados Unidos.
Pero la escena no fue la película, sino él. El hombre de El Gran Lebowski, Roseanne y Los Picapiedra llegó a pesar cerca de 200 kilos en su peor momento, y esa alfombra roja mostró a un Goodman con casi 100 kilos menos.

La historia no empezó ayer. Todo cambió en 2007, cuando dejó el azúcar y el alcohol, y desde entonces entrena seis días por semana con Mackie Shilstone, el mismo preparador de Serena Williams. Su método: dieta mediterránea, boxeo y paseos con sus perros. En 2023 lo resumió así: “Básicamente fue solo controlar las porciones y decir no necesito esto. Me lo metía todo a la fuerza. No quiero ser un ejemplo para nadie”.

