John Leguizamo lleva años hablando públicamente sobre la falta de representación latina en Hollywood. En 2022, criticó duramente la elección de James Franco para interpretar a Fidel Castro en Alina of Cuba, cuestionando que un actor no latino interpretara al líder cubano: “I don’t got a prob with Franco but he ain’t Latino!”.
También ha contado que durante sus primeros años en Hollywood sentía que las opciones para los actores latinos eran muy limitadas. En una entrevista reciente explicó que muchas veces terminaba interpretando personajes como villanos o delincuentes porque eran las pocas oportunidades que encontraba para un actor latino.

Ahora, sin embargo, Leguizamo forma parte del elenco de The Odyssey, la nueva película de Christopher Nolan, donde interpreta a Eumeo (Eumaeus), un personaje de la tradición griega y fiel compañero de Odiseo.
La situación ha generado críticas en redes por la aparente contradicción: si Leguizamo cuestionó que un actor no latino interpretara a una figura cubana, ¿es diferente que él interprete a un personaje griego?

Pero el propio actor no ha presentado su participación en The Odyssey como una excepción a una regla de “cada personaje debe ser interpretado por alguien de su misma etnia”. Al contrario, ha explicado que el papel le permitió escapar de los estereotipos que había encontrado durante su carrera. Para él, Eumeo representa sobre todo la lealtad, un valor que considera muy ligado a su propia experiencia y a la cultura latina.

Por eso, más que un hecho probado de hipocresía, la polémica plantea una pregunta sobre los límites de la representación en Hollywood: ¿debería la identidad del actor determinar qué personajes puede interpretar, o el criterio debería ser simplemente su capacidad para dar vida al personaje?
