Jonna Wilson tenía 37 años cuando sus vecinos escucharon algo que no pudieron ignorar.

Era agosto de 2023, en una casa de la avenida Bolling, en Louisville, Kentucky. Los gritos de auxilio llegaban desde arriba, pero la policía no pudo entrar por la puerta: alguien había barricado todo el primer piso. Los oficiales vieron a Wilson en una ventana del segundo nivel y tuvieron que subir con una escalera para llegar hasta ella.

Lo que encontraron adentro quedó registrado en la cámara corporal de los agentes: una cadena rodeaba el cuello de Wilson, cerrada con un candado y atornillada directamente al piso. Tuvieron que romper los eslabones con herramientas para liberarla.

Dos días después arrestaron a Moises May. En 2025, un jurado lo declaró culpable de secuestro, cinco cargos de trata de personas y otros delitos. Ese julio recibió una condena de 30 años de prisión. Hasta agosto de 2026, May seguía apelando el fallo.

