Un almuerzo familiar quedó grabado para siempre. En el video, el padre de Josefa Sáez, influencer chilena de 22 años, le acerca un trozo de sashimi bañado en wasabi a su mastín italiano. El perro saliva sin parar, incómodo, mientras todos alrededor parecen encontrarlo gracioso.

Las críticas no tardaron. Veterinarios explicaron que el wasabi puede provocarle a un perro gastroenteritis, pancreatitis aguda e irritación severa de la mucosa gástrica. Nada trivial para un animal que no eligió estar ahí. Sáez respondió con un video de disculpas: dijo que ella no estaba presente, que su padre ‘no lo hizo con querer’ y que todo fue un error de inocencia.

La respuesta no calmó a nadie. Reaparecieron viejos videos suyos hablando de operar las alas de su loro para que no volara, y la presión llegó hasta Falabella, una de las marcas que la respalda, que tuvo que limitar comentarios en sus redes. Sáez terminó poniendo su Instagram en privado. ¿Disculparse alcanza cuando el que sufre no puede contar su versión?

