Sandra Thijika era adolescente cuando perdió una pierna a causa de una mina antipersonal en Angola.

En 1997, Lady Diana llegó hasta el centro ortopédico donde estaban preparando su prótesis y la conoció durante su histórica campaña para visibilizar las consecuencias de las minas. Sandra se convirtió en uno de los rostros de aquella visita que dio la vuelta al mundo.

Pasaron 22 años. En 2019, el príncipe Harry viajó a Angola siguiendo los pasos de su madre y se reunió con Sandra. Para entonces ya era madre de cinco hijos y le contó algo especialmente emotivo: había llamado Diana a una de sus hijas en recuerdo de aquel encuentro.


Más de dos décadas después, el gesto de la princesa seguía vivo dentro de su propia familia.
