Angel Rojas, de 24 años, murió luego de sufrir un grave accidente laboral en el cementerio Restland, en Dallas. El hecho ocurrió en octubre de 2025, cuando una pesada bóveda funeraria cayó sobre él y lo aplastó de la cintura hacia abajo.

Atrapado y con heridas críticas, envió un mensaje de voz a su esposa en el que le decía que la amaba y que quería regresar a casa. Equipos de emergencia trabajaron durante más de 45 minutos utilizando herramientas hidráulicas y bolsas de aire para intentar liberarlo.

Aunque logró ser trasladado a un hospital, el joven falleció poco después debido a la gravedad de sus lesiones. Su familia acusó a la funeraria de negligencia, asegurando que nunca debió manipular maquinaria ni mover estructuras tan pesadas sin supervisión o apoyo.
