Un bebé fue hallado muerto dentro de un sofá en una vivienda de Cleaton, Kentucky. Fue identificado cómo Grayson Walton y solo tenía 11 meses.
Su padre lo había dejado al cuidado de Elijah Mayes, de 19 años, el 11 de septiembre. Según los investigadores, hay pistas que incriminan a Mayes, como mentir y decir que una amiga de la familia había recogido a Grayson; esa joven negó haberlo hecho. La policía también sostiene que habría creado un número falso y se habría enviado mensajes para respaldar esa versión. La investigación menciona hematomas y aparentes marcas de dientes en la víctima.
Mayes se declaró inocente y permanece bajo custodia, acusado de asesinato y otros delitos. Grayson murió dos semanas antes de cumplir un año. Su familia y la comunidad encendieron velas para recordarlo.

