Chiara Dell’Abate tiene 23 años y ya no tiene nariz.

En su lugar quedan dos orificios, resultado de una cirugía más dentro de una lista que ya supera las 30 intervenciones. Le extirparon los pezones, le borraron el ombligo, le implantaron cuernos en la frente y cuatro bultos bajo el cuero cabelludo. A los 15 años se hizo bifurcar la lengua, y hoy la desliza por dos perforaciones sobre su boca en un video que acumula más de 67 millones de reproducciones en TikTok, donde la conocen como Aydin Mod.

Empezó a los 11 años con piercings y expansores. Desde entonces suma 72 perforaciones, tatuajes en los globos oculares, orejas puntiagudas y uñas talladas como garras. Todo apunta a una misma obsesión: parecerse a una gata, o como ella prefiere decirlo, a una “gata humana zombi”.

“Estoy en contra de la belleza natural”, declaró desde Italia. Para ella, cada amputación es una evolución, no una pérdida. “Nada es permanente porque todos vamos a morir”, dijo, justo antes de anunciar que su nariz reducida le hacía sentir “un poco muerta por dentro”.

