Joe vivió años arrastrando una lesión traumática del plexo braquial hasta que los médicos, en Louisville, le amputaron el brazo derecho a la altura del codo.

Al día siguiente de la cirugía, su primo Kevin apareció con algo que había tejido durante 48 horas seguidas, un brazo de tamaño real hecho enteramente a crochet, con dedos individuales y piezas anatómicas removibles en el hombro que imitan hueso y tejido sangrante. No funciona como prótesis médica, no sostiene objetos ni se conecta a ningún músculo. Es, según lo describe Kevin, arte textil para vestir.

Joe dice que ponérselo después de la operación le devolvió algo que la cirugía le había quitado, la confianza para mostrarse en público. Esa pieza jamás se venderá, pero Kevin, que desde hace años crea criaturas y personajes bajo el nombre ThunderStitch, empezó a recibir encargos similares por unos 749 dólares cada uno.


