El Hard Rock Stadium de Miami quedó en silencio cuando el árbitro pitó el final. Cabo Verde acababa de caer 3-2 ante Argentina, en tiempo extra, tras pelear como si el marcador no importara. Y entre todos los abrazos y las lágrimas, una escena se robó el partido.

Nuno Da Costa, delantero caboverdiano, subió a la tribuna y no pudo contener el llanto. Ahí estaba su hijo, esperándolo.

El niño lo abrazó fuerte, aunque él también lloraba, y no lo soltó. No hicieron falta palabras: solo ese gesto pequeño de un hijo sosteniendo a su padre en el momento más duro.

Cabo Verde se va del Mundial 2026 con la cabeza en alto y con esta imagen que ya nadie olvida. A veces el fútbol dueles más por lo que se ve fuera de la cancha que por el resultado en ella 🇨🇻🥹
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O pequeno torcedor de Cabo Verde se chama Lewis e é filho de Nuno da Costa, atacante cabo-verdiano https://t.co/PMgGgwLA70 pic.twitter.com/8850yi6pDU
— Jeff Nascimento (@jnascim) July 4, 2026
