“El fútbol te mastica y te escupe”. Pablo Álvarez lo dice sin rodeos, y lo dice quien lo vivió durante 18 años.
Desde chico tuvo un único objetivo: jugar a la pelota y vivir de eso. Lo logró. Fue juvenil en Boca y ganó títulos, encontró continuidad en Estudiantes, donde salió campeón.

Después vinieron seis años en el Catania de Italia, el Real Zaragoza en España y regresos a Rosario Central, Racing y Huracán. ⚽
Pero lo más duro no pasó en una cancha. Álvarez habló de la pérdida de la madre de sus hijos, que define como la angustia más grande de su vida.

Y después llegó el retiro. A los 35, la sociedad todavía te ve completamente joven, pero el fútbol ya te jubiló. Según él, cómo se atraviesa esa etapa depende de la personalidad, de la gente que te rodea y de la inteligencia de cada uno.
Se formó como entrenador y director deportivo, trabajó representando futbolistas y hoy está del otro lado del micrófono, en la comunicación.
