Canadá vivió uno de los momentos más importantes de su historia futbolística — su debut en una Copa del Mundo — y sus dos compatriotas más célebres miraron para otro lado. 🍁

Justin Trudeau, ex primer ministro canadiense, prefirió viajar hasta Inglewood, California, para ver el partido inaugural de Estados Unidos en el SoFi Stadium. ¿La razón? Su novia, Katy Perry, participó en la ceremonia de apertura estadounidense, y Trudeau la presentó como excusa oficial. Mientras tanto, su propio país debutaba en Toronto contra Bosnia y Herzegovina, logrando un empate histórico que ninguno de los dos Justin se molestó en presenciar. Justin Bieber, el canadiense más escuchado del mundo, también apareció en las gradas del SoFi aplaudiendo a EE.UU., como si el número en su pasaporte fuera un detalle menor. 😤

Las redes canadienses explotaron. La ironía era demasiado grande para ignorarla: el día que Canadá escribía su primera página en un Mundial, sus iconos más reconocibles eligieron la fiesta del vecino. “Ni en el momento más histórico del fútbol canadiense”, escribían los usuarios furiosos. ¿Orgullo nacional o simple conveniencia? 🇨🇦


