Justyne Hulboj tenía 27 años y caminaba con su hija Lena, de 4, hacia la guardería. Era una mañana como cualquier otra en Scott Hall Road, Leeds.

Un Audi TTRS se salió de la vía sin previo aviso y las golpeó de frente. El auto siguió su curso descontrolado hasta estrellarse contra el muro de un concesionario Jaguar en la zona de Sheepscar. Madre e hija murieron en el lugar, casi al instante. El conductor terminó hospitalizado con heridas graves y quedó detenido bajo custodia policial mientras avanza la investigación. Habría ido a exceso de velocidad.

La comunidad polaca en Reino Unido, país de origen de la familia, organizó una campaña para repatriar los cuerpos. Reunieron más de 21.000 libras en pocos días. La policía de West Yorkshire sigue buscando testigos y grabaciones de cámaras que puedan reconstruir los segundos exactos en que dos vidas se apagaron en el camino más rutinario de todos.
