Kaitlin Armstrong tenía un plan para desaparecer. El 11 de mayo de 2022, la ciclista profesional Moriah Wilson, de 25 años, apareció baleada en el baño de un apartamento en Austin, Texas. Los fiscales atribuyeron el crimen a los celos: Wilson había tenido una breve relación con Colin Strickland, el novio de Armstrong. Un día después, Kaitlin fue interrogada y liberada. Al siguiente vendió su Jeep por unos 12.000 dólares.

Después voló a Costa Rica con el pasaporte de su hermana Christie, quien aseguró que jamás se lo entregó. Se cortó y tiñó el cabello, se presentó como “Allison Page” y pasó por el quirófano: elevación de cejas, cirugía de nariz y rellenos en labios y ojos, por unos 6.350 dólares. El cirujano contó que ella se agitó cuando quiso fotografiarla antes de operar. Según el documental de Netflix, el dinero salió de 40.000 dólares que le dio Strickland.

Pero el rostro nuevo no alcanzó. Tras 43 días prófuga, un alguacil federal vio en un hostal de Santa Teresa a una recepcionista con una venda en la nariz y los labios hinchados. La reconoció por los ojos. En noviembre de 2023, un jurado la declaró culpable.

