Jiang Xiaorou Ya tenía 24 años y un millón de seguidores que la veían desafiar al destino.

En Guangxi, China, se hizo conocida por romper estatuas de Guanyin, clavar papeles con sus datos de nacimiento en árboles y pasar noches sola en casas abandonadas. En uno de sus videos más comentados, quemó incienso y dijo frente a la cámara que al día siguiente tendría un accidente de auto. Su último contenido, publicado el 9 de julio, la mostraba llamando a un número que —según ella— había pertenecido a alguien fallecido en la carretera. La llamada se conectó, pero solo escuchó el eco de su propia voz.

Seis días después, el 15 de julio, viajaba de Liuzhou a Guangzhou cuando su auto sufrió un choque grave en Zhaoqing. Ingresó con traumatismo craneal severo, shock hemorrágico y falla multiorgánica. Pasó casi un mes en terapia intensiva antes de morir el 10 de agosto. Su familia pidió a la gente frenar la especulación, aunque no existe evidencia que vincule su muerte con fuerzas sobrenaturales.

