Sunshine Burton no estaba dispuesta a minimizar lo que su hijo había hecho. Las grabaciones de las cámaras de seguridad mostraron al joven golpeando repetidamente al gatito de la familia.

El animal, de solo 4 meses, había quedado en un estado lamentable: no podía caminar ni comer. La madre, furiosa, llamó a su hijo y le dio una orden tajante: romper su propia PlayStation 5, su aro de baloncesto y otros aparatos electrónicos frente a la cámara que ella misma sostenía, él destruyó sus pertenencias.

Luego, Sunshine lo obligó a recoger los pedazos rotos y tirarlos a la basura. “Si tienes problemas de ira, los arreglamos hoy”, le dijo.

El video se volvió viral y las reacciones no se hicieron esperar, donde algunos aplaudieron su firmeza y otros la criticaron, pero nadie pudo discutir que su mensaje era claro: el maltrato animal no queda impune.
