Keanu Reeves tenía todo lo que parecía una vida encaminada: una hija en camino y a Jennifer Syme, la mujer que amaba.

En cuestión de 15 meses perdió las dos cosas. Primero a su bebé, que nació sin vida en 1999. Después a Jennifer, en un accidente de auto en el año 2001. El actor no habló públicamente del dolor, pero quienes lo rodeaban contaron que se apagó por completo, que cargó ese silencio durante años sin buscar reemplazarlo con nada.


Pasaron 18 años hasta que Keanu volvió a permitirse una relación, esta vez con la artista Alexandra Grant. No fue un amor apurado ni una historia armada para las cámaras: fue tiempo, paciencia y la prueba de que el corazón, aunque tarde, puede volver a abrirse. 🤍

