Kiersten Rapplean tenía casi siete meses de embarazo cuando se enteró de que tenía cáncer de mama en etapa 4. 🎗️

En lugar de elegir entre su tratamiento y la vida que crecía dentro de ella, hizo ambas cosas: comenzó quimioterapia mientras seguía embarazada. La indujeron a las 36 semanas y, apenas días después de dar a luz a su segundo hijo, empezó un tratamiento oncológico dirigido específicamente contra su tumor.

Hoy Kiersten dice estar libre de cáncer, y no deja de agradecer al equipo del Centro de Cáncer del Hospital SSM Health St. Joseph por haberla acompañado en cada paso. Dos vidas salvadas al mismo tiempo, en la misma batalla. 💕

