Kim Kardashian, de 45 años, pasó esa noche de octubre de 2016 atada con bridas, arrastrada hasta una bañera y con una pistola apoyada en la sien. Dos hombres disfrazados de policía la despojaron de joyas por 10 millones de dólares, incluido el anillo de compromiso de 4 millones que le había regalado Kanye West y que jamás apareció. 😔

Nueve años después, un tribunal de París falló contra ocho personas condenadas por aquel asalto. Y ahí llega el dato que descoloca: Kardashian pidió, y recibió, apenas un euro de indemnización. No fue un error ni un desprecio del tribunal — fue su propia decisión. Mientras tanto, una ex recepcionista del hotel obtuvo más de 109.000 euros y el propio hotel se llevó 50.000.

“La decisión de hoy no se trata de compensación, sino de responsabilidad y reconocimiento”, explicó junto a Simone Harouche, la estilista que estuvo con ella esa noche. Ninguno de los condenados volvió a prisión: ya habían cumplido tiempo suficiente en prisión preventiva. 🇫🇷
