Kit Kat no ladra órdenes ni sigue comandos como un perro. Es un gato. Y ahí está lo insólito de esta historia.

Trisha Seifried lo rescató en Missouri junto a su madre y sus hermanos cuando era apenas un cachorro. Desde pequeño mostró algo que casi ningún felino tiene: paciencia para aprender trucos. Con el tiempo, Trisha descubrió que Kit Kat podía saltar la cuerda, y no una vez por casualidad, sino en serie, con ritmo y coordinación.
En 2023, a sus 13 años, Kit Kat saltó la cuerda nueve veces en menos de un minuto y entró al libro Guinness de los Récords como uno de los gatos más hábiles jamás registrados. La hazaña le abrió las puertas de Jimmy Kimmel Live!, donde millones vieron lo que parecía imposible: un gato compitiendo con la agilidad de cualquier perro entrenado.
