Kivianna Linnette tenía 26 años y estaba en su noveno mes de embarazo en Puerto Rico. Esperaba mellizos por primera vez, y aunque no tenía ninguna condición de salud previa, un embarazo gemelar en una madre primeriza siempre carga un riesgo que nadie puede prometer controlar del todo.

Algo se complicó durante el parto. Los médicos hicieron todo lo posible por salvarla a ella y a sus bebés, pero solo pudieron lograr una de las dos cosas. Kivianna no resistió.

Sus gemelos sí. Nacieron con vida y hoy permanecen estables en el hospital, creciendo con el nombre de una madre que ya no podrá verlos, pero que les dio absolutamente todo. Julio Esteves, amigo cercano de la familia, contó cómo esta pérdida sacudió a todos los que la conocían. 💔👶

