Julio de 2012. Un fotógrafo capta a Kristen Stewart besando a Rupert Sanders, el director casado de “Blancanieves y el cazador”, mientras ella salía con Robert Pattinson.
El escándalo estalló en todo Hollywood. Ella pidió perdón en público, él tragó la humillación frente a millones de fans, y la pareja intentó sostener lo insostenible durante meses hasta separarse en mayo de 2013. Trece años después, nadie olvida quién traicionó a quién.


Hoy las cuentas no cuadran parejo: Pattinson pasó de vampiro adolescente a Batman y en 2026 encadena “The Odyssey”, “Dune: Part Three” y la secuela del hombre murciélago. Kristen se refugió en el cine independiente y en agosto de 2026, al recordar Crepúsculo, admitió con vergüenza lo en serio que se tomaba todo aquello. El tiempo repartió las consecuencias de forma muy desigual.

