Krystina Butel tenía 15 años cuando le hicieron una caricatura durante unas vacaciones en Ibiza.

El dibujo le costó apenas 12 euros, pero a ella le cambió la vida. Según contó al Daily Mail, la caricatura la conquistó de inmediato y sintió celos de ella. Como peluquera en Wakefield, Inglaterra, no tenía dinero para operarse, así que fue ahorrando poco a poco, año tras año.


Desde entonces pasó entre 15 y 17 años transformándose. Se hizo cinco aumentos de pecho, que fueron lo más caro, además de bótox, inyecciones en los labios y blanqueamiento dental.


El procedimiento más barato, de unos 165 dólares, fue darle forma de corazón a sus pezones con un tatuaje, aunque en el dibujo ni siquiera se ven.


Las cifras varían según el medio, entre 130.000 y 190.000 libras, y salen de lo que ella misma declaró.


Y aun así, Krystina dice que siempre hay algo más. Ya planeaba un levantamiento de cejas, nuevos implantes y más bótox en los labios.
