Verona van de Leur tenía 16 años cuando fue subcampeona de Europa en gimnasia artística. Ese mismo año, Holanda la nombró mejor atleta femenina del país. Todo apuntaba a una carrera dorada.

Pero en 2008 se retiró, sus padres la echaron de casa y terminó viviendo con su novio dentro de un auto cubierto de nieve. Se bañaba en gimnasios cuando podía y admitió haber robado solo para comer. Después llegaron 72 días en prisión.
Fue justo ahí, en su peor momento, donde recibió una oferta para trabajar en el cine para adultos. La aceptó por el dinero que ofrecían. Años después, en su autobiografía “Simply Verona” y en una entrevista con CNN Sport, fue clara: “No me arrepiento, la alternativa era seguir viviendo en la calle”.

