Una atracción en China está dejando a miles con los nervios de punta. Se trata de una cama instalada al borde de un acantilado de casi 98 metros de altura, donde los visitantes pueden recostarse, tomarse fotos y disfrutar de la vista panorámica.

La experiencia, ubicada en el Parque Forestal Nacional Mangshan, cuesta apenas 13 dólares e incluye una taza de café. La escena parece sacada de una pesadilla para quienes sufren de vértigo. Una cama, una almohada y un edredón suspendidos sobre el vacío.


Está diseñada para relajarse y capturar imágenes espectaculares. Eso sí, los participantes deben usar arneses de seguridad sujetos a la roca para evitar accidentes.

