En Japón, una hamburguesa acaba de romper todas las reglas del menú clásico: la carne dejó de ser la protagonista.

DomDom Burger, la cadena nipona famosa por sus inventos poco convencionales, presentó una versión donde un pan de sésamo apenas puede contener una torre de hojas de lechuga fresca. No es vegetariana del todo — entre las capas se esconden camarones y mayonesa — pero el crujido verde es lo que domina cada bocado. Le llaman, sin vueltas, la “hamburguesa de pura lechuga”.


Cuesta unos 690 yenes, algo así como 4 o 5 dólares, y llegó como oferta por tiempo limitado. Si te gusta lo fresco y liviano por encima de lo pesado, esta podría ser tu próxima obsesión — mientras dure.
