Si funciona, podría significar algo que cualquier persona con perro quisiera tener: más tiempo con ellos, pero con buena calidad de vida.
La empresa de biotecnología veterinaria Loyal está desarrollando LOY-002, un medicamento experimental pensado para extender los años de vida saludable de los perros a medida que envejecen. Para comprobar si realmente funciona, puso en marcha el estudio STAY, uno de los ensayos de longevidad canina más grandes realizados hasta ahora.

En la prueba participan más de 1.300 perros de 10 años o más, distribuidos en 70 clínicas veterinarias de Estados Unidos. El seguimiento puede extenderse hasta cuatro años y los animales reciben diariamente un comprimido masticable. Eso sí, como se trata de un estudio doble ciego, la mitad recibe el medicamento y la otra mitad un placebo, sin que los dueños ni los investigadores sepan cuál le tocó a cada perro.
Durante ese tiempo, los veterinarios controlarán no solo cuánto viven, sino también su salud y calidad de vida. Los dueños, además, deben responder periódicamente cuestionarios sobre cómo están envejeciendo sus mascotas.
LOY-002 todavía no está aprobado para su venta y el estudio justamente busca reunir la evidencia necesaria para solicitar autorización a la FDA. La empresa asegura que su objetivo no es tratar una enfermedad específica, sino ayudar a que los perros permanezcan saludables durante más tiempo.
Todavía falta comprobar si realmente funciona, pero detrás de esos 1.300 perros hay una pregunta que millones de personas querrían responder: ¿podemos conseguir unos años más junto a ellos?
