Isabel Fernández, ingeniera de telecomunicaciones, decidió clasificar a las personas según con qué ropa duermen.
Para ella, quien usa la misma camiseta del día o prendas viejas y rotas pertenece a la “clase baja”. La clase media tendría varios pijamas cómodos según la estación, y la clase alta —la ganadora del ranking— solo usaría tejidos naturales, prendas holgadas y renovaría su ropa apenas pierda calidad.
La publicación se llenó de comentarios furiosos. Miles de usuarios señalaron que reducir el valor de una persona a la tela con la que duerme es no solo absurdo, sino profundamente clasista. ¿Desde cuándo una camiseta vieja define quién eres?
