Durante horas, quienes observaban desde la orilla siguieron cada movimiento de Morocho sin saber si conseguiría salir con vida.
El perrito había quedado atrapado sobre una estructura de cemento en medio del río Mapocho, en Santiago de Chile, después de que las lluvias aumentaran considerablemente el caudal. Bomberos, policías y equipos municipales participaron en un operativo que se extendió durante más de cuatro horas.
Otra perrita llamada Lulú pudo ser rescatada primero, pero Morocho estaba tan asustado que cada intento por acercarse hacía que se moviera hacia sectores más peligrosos. Incluso trataron de atraerlo con comida, sin éxito.
Entonces ocurrió lo que todos temían: cayó al agua y la fuerte corriente comenzó a arrastrarlo río abajo. Algunas personas que seguían el rescate desde la orilla pensaron que no sobreviviría.
Pero Morocho siguió nadando hasta encontrar una salida y consiguió alcanzar la ribera por sus propios medios. Después de mantener en vilo a todo un operativo de rescate, terminó demostrando que todavía le quedaban fuerzas para salvarse.
