6.000 calorías al día. Un filete de 770 gramos con hueso. Dos vasos de leche cruda tomada de una granja en Cheshire, a las afueras de Mánchester. Eso es el desayuno, el almuerzo y la filosofía de vida de Erling Haaland, el delantero del Manchester City que a los 25 años se ha convertido en el atacante más letal del planeta.

Lo que come Haaland no lo encontrarás en ningún plan nutricional convencional. Incluye corazón e hígado de vaca como parte habitual de su dieta, a los que llama “superalimentos”. Endulza su café no con azúcar, sino con jarabe de arce. Y cada día prepara lo que él mismo bautizó como su “poción mágica”: un batido de leche, kale y espinacas que pocos se atreverían a probar dos veces. Todo esto lo reveló en su propio documental y en su canal de YouTube. 🥩

Su fisioterapeuta personal, Mario Pafundi, supervisa cada detalle. La filosofía de Haaland es simple pero radical: la calidad del alimento importa más que cualquier etiqueta nutricional. Y los resultados, en la cancha, son difíciles de discutir.
