Pamela Yajaira Alvarado, de 25 años, aceptó una invitación de un hombre que había conocido por redes sociales. Un desconocido, una fiesta en una quinta de Juárez, Nuevo León, y la promesa de una noche normal. Nada de eso pasó.

La madrugada del 11 de julio la encontraron en un terreno baldío de la colonia Lomas del Sol con quemaduras en el 90% de su cuerpo. La habían rociado con gasolina y le habían prendido fuego. Alcanzó a llegar con vida al hospital, y alcanzó también a hablar: le contó a las autoridades lo que había pasado antes de morir.

Esa declaración fue la pieza clave. Dos días después, el 12 de julio, detuvieron a Óscar ‘N’ mientras escapaba en motocicleta. La Fiscalía de Nuevo León investiga el caso como feminicidio. Pamela ya no está para contarlo, pero su voz, la última que tuvo, fue suficiente para empezar a buscar justicia.

