Dominic Camila Olortigue Quispe tenía 20 años y vendía cartas Pokémon. En marzo de 2026, acudió a un departamento en Santiago de Chile convencida de que participaría en una reunión con unos 60 compradores.
Llevaba una colección aproximadamente valorada en 6.100 dólares. Pero las cámaras la captaron entrando al edificio y nunca registraron su salida.

La Fiscalía sostiene que fue víctima de un robo con homicidio. Por el caso fueron detenidos Bastián Carvajal, quien la había citado, y su pareja, Ruth Navarro.
Tras la desaparición, alguien siguió utilizando el celular de Camila. Su madre y sus amigos descubrieron el engaño al recibir respuestas incorrectas a preguntas que solo ella podía contestar.
Otro detalle estremecedor apareció en las cámaras: el principal sospechoso fue visto comprando bolsas de basura y cinta adhesiva.

Los investigadores también sospechan que el cuerpo pudo ser trasladado en el mismo carrito utilizado para transportar las cartas. Incluso se investigó la posibilidad de un descuartizamiento, aunque no está confirmado.
Los dos imputados quedaron en prisión preventiva y el paradero de Camila seguía sin esclarecerse en los últimos reportes verificados.
