Anya Taylor-Joy llegó a la cena pre-Oscar organizada por Dior y W Magazine en Mr Chow, Beverly Hills, el 12 de marzo, acompañada de su esposo Malcolm McRae. Vestía un maxi vestido blanco de punto con escote pronunciado, sandalias Aquazzura y aretes de Tiffany & Co. El outfit pasó a segundo plano apenas circularon las fotos: lo que todos comentaron fue su figura notablemente más delgada.

En redes, la reacción fue inmediata y dura. ‘Esto tiene que parar’, escribió un usuario. Otro preguntó directamente si detrás de estos cambios físicos había uso de medicamentos como Ozempic. ‘Estoy cansada de ver a todas las mujeres convertirse en esqueletos poco saludables’, sumó una tercera persona, mientras muchos coincidían en que la actriz, pese a mantener su carisma, se veía enferma.

Taylor-Joy no es un caso aislado. Demi Moore, Emma Stone, Margot Robbie y Jenna Ortega enfrentaron el mismo tipo de señalamientos en eventos recientes, alimentando la sospecha de que Hollywood está normalizando otra vez la delgadez extrema como estándar de belleza.

