Croacia cayó aplastada 4-2 ante Inglaterra el 17 de junio en el AT&T Stadium de Arlington, Texas. Pero la cámara rara vez encontró el marcador: tenía otros planes.

Ivana Knoll, modelo e influencer croata de 33 años apodada la fan más sexy del Mundial, hizo su debut en el torneo con el atuendo que la hizo famosa —un top estilo corset con el patrón de cuadros rojo y blanco de la bandera croata y shorts de mezclilla cortísimos— y en cuestión de minutos sus imágenes ya circulaban por Instagram a una velocidad que ningún gol del partido pudo igualar. Knoll no llegó directamente del aeropuerto: antes del encuentro ya había encabezado el FIFA Fan Festival en Los Ángeles como DJ, calentando motores para lo que vendría.

Su presencia en las gradas fue suficiente para que los medios internacionales desviaran su atención del campo. Croacia se fue con una derrota que complica su paso al siguiente ronda, pero Knoll se fue con exactamente lo que fue a buscar.



