
La FIFA tiene una regla de hierro en el Mundial 2026: ninguna marca que no sea patrocinadora oficial puede aparecer dentro de los estadios. Simple y tajante. El problema para Gillette es que el torneo se juega, en parte, en el Gillette Stadium de Foxborough, Massachusetts — su casa, su nombre en letras gigantes en la fachada. 🪒
La solución obvia era colgar una lona gris y resignarse. Gillette eligió otra cosa: cubrió su logotipo monumental con una tela que simula una enorme capa de espuma de afeitar blanca. Una referencia directa a su producto más icónico, visible para millones de personas. La imagen se disparó en redes el 20 de junio de 2026 y en horas acumuló miles de comentarios. Levi’s había hecho algo parecido en Santa Clara semanas antes, pero Gillette lo llevó a otro nivel. 🌍
Lo más irónico es que la restricción les salió gratis: sin pagar un dólar en patrocinio oficial, consiguieron una de las campañas más comentadas del torneo. A veces la mejor jugada de marketing es la que te obligan a hacer. 🏆
